EVOLUCIÓN DE LAS ABEJAS

Los tres tipos que constituyen la colonia - reina, obreras y zánganos -, se desarrollan a través de cuatro etapas: huevo, larva, pupa o ninfa, y adulto o imago.
La reina deposita los huevos fertilizados que darán origen a obreras o reinas y huevos no fertilizados que originarán zánganos y que son ubicados en celdillas de zánganos.
Para el desarrollo de los embriones se necesitan temperaturas de 34 a 36°C y humedad de 65 a 75%. Estos valores los regulan las mismas abejas.

 

panal

 

Huevos: Son blancos cilíndricos, ovales y alargados. Cuando la reina es vieja toman un color amarillo. La reina los coloca y los pega en el fondo de la celdilla correspondiente en posición vertical. Durante tres días, antes del surgimiento de la larva, el huevo se inclina hasta descansar totalmente horizontal en el piso de la celda.

 

Larva: Son pequeñas y de color blanco. Las obreras las alimentan durante tres días con gran cantidad de jalea real.

A partir del cuarto día solo las larvas destinadas a reinas seguirán alimentándose con este producto.

El resto recibirá una mezcla de miel, jalea real y polen. Al final de esta etapa, las abejas obreras tapan con cera todas las celdillas (las operculan).
 

Pupa o ninfa: A medida que la pupa se desarrolla, su cutícula cambia y gradualmente oscurece. Los cambios principales durante esta etapa ocurren internamente: los músculos y sistemas de órganos sufren cambios masivos hasta las formas adultas. Cuando la abeja esta por nacer, roe el opérculo en forma circular.

 

 

Adulto : El desarrollo de las abejas se completa luego del nacimiento. Las obreras tardan entre 8-10 días más en llegar a su estado de madurez. Los órganos reproductores de los zánganos requieren 12 días para completar su proceso. Los ovarios de la reina se mantienen pequeños hasta el inicio de la postura de huevos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TAREAS EN LA COLMENA

 

 

Si bien las tareas a realizar en la colmena son varias, las obreras se organizan a través de una buena división del trabajo.

La edad, y con ésta el desarrollo hormonal, inciden en esta distribución del trabajo. De acuerdo con las funciones que realizan reciben diferentes denominaciones. Básicamente se diferencian en dos grupos de tareas: internas y externas.

 

Tareas internas  
  • Preparación y limpieza de las celdas: Es la primera actividad de las obreras después del nacimiento, generalmente en los primeros tres días de vida.

  • Alimentación de larvas y de la reina: Llevada a cabo por las abejas mas jóvenes ya que sus glándulas productoras de jalea real están en pleno funcionamiento.

  • Construcción de panales: Realizada por las abejas cuyas glándulas de cera se han desarrollado. La construcción tiene dos etapas: operculado de celdas a cargo de obreras jóvenes y construcción de panales a cargo de obreras mas viejas.

  • Limpieza general de la colmena: Sacar fuera de la colonia residuos y abejas muertas. Esta labor responde al comportamiento higiénico característico de estos insectos y que es un factor determinante para mayor o menor resistencia ante enfermedades. A través de la limpieza se reduce el riesgo de la transmisión de enfermedades.

  • Recolección de néctar y polen: Son las abejas que reciben y transforman el néctar en miel.

 

  Tareas externas
  • Ventilación: Es la primera actividad que una abeja cumple en el exterior de la colmena. Esta actividad permite eliminar el exceso de humedad y regular la temperatura ambiente de la colonia. para ello las obreras se sitúan en el exterior y baten sus alas como si estuviesen abanicando a la colmena.

  • Guardia: La realizan algunas obreras previo a su estado de pecoreadoras (recogedoras de polen). Su función es evitar la entrada de abejas de otras colmenas e intrusos en general.

  • Pecoreo: Esta tarea la realizan las abejas cuyas glándulas de la cera ya se atrofiaron, a partir de la tercera semana de vida aproximadamente.
    Esta tarea consiste en la búsqueda y recolección de néctar, polen, agua y propóleos. La temperatura para realizar vuelos de pecoreo oscilan entre los 12°C y los 40°C.

 

¿Cómo saben las abejas lo que tienen que hacer?

 

En el cuerpo de una obrera hay diversas glándulas que comienzan a funcionar a medida que la abeja va creciendo. estas glándulas actúan sobre su comportamiento y le dicen lo que tiene que hacer en cada momento.

Entre el primer y el tercer día de vida la obrera trabaja como asistenta limpiando las celdas y come muy poco.

Desde el cuarto hasta el duodécimo día hace de niñera. Ahora se alimenta del polen que encuentra almacenado en las celdas. debido a esta alimentación se le desarrollan las glándulas mamarias. estas glándulas se encargan de producir la jalea real con la que alimentan a la reina y alas larvas más pequeñas. La obrera echa la jalea real por la boca. al duodécimo día las glándulas dejan de funcionar y la abeja vuelve a cambiar de oficio.

Entre los trece y los diecisiete días trabaja como constructora. En esta época se desarrollan las glándulas ceríferas que fabrican la cera para construir los panales.

Entre los dieciocho y los veinte días trabaja como defensora. Se dedica, con otras obreras, a ventilar y a defender la colmena de las avispas o de abejas de otros panales que pudieran entrar a llevar sus provisiones.

A partir de esta edad se dedicarán al pecoreo, es decir, la recolección de néctar y polen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿CÓMO SE COMUNICAN LAS ABEJAS?

 

Búsqueda y recolección de polen y néctar (pecoreo)

 

La abeja recolectora trabaja sin descanso volando de flor en flor, buscando el polen y el néctar.

El polen se encuentra en los estambres de las flores. Para recogerlo la abeja se posa en las flores y llena su cuerpo de polen que va resbalando hacia las patas traseras, donde lo aplasta para que el aire no se pierda en el aire antes de llegar a la colmena. 

Cuando la abeja se posa en una flor además de llenarse de polen chupa el néctar que transporta en el buche. Con este zumo dulce fabrican la miel.

Mientras vuela la abeja consume una pequeña cantidad de néctar para reponer fuerzas y va dejando algunos granos de polen en otras flores en las que se posa, ayudando así a la polinización de las plantas y permitiendo que estas se reproduzcan.

En cada expedición la abeja visita más de cuatrocientas flores. cuando regresa a la colmena tiene que indicar a las demás dónde está situado el campo que encontró con tantas flores. para ello comienza a llamar la atención de las demás y a continuación realiza un vuelo que parece un baile.

  El baile de las abejas
 

 

Si el campo se encuentra a menos de 50 m. la abeja se mueve formando un ocho. Cuanto más cerca está, más rápida es la danza. Cuanto más lentos son los movimientos es que está más lejos.

La danza señala también el sentido del campo de flores encontrado.

Si realiza los ochos en vertical de abajo a arriba significa que el campo se encuentra en el sentido del sol.

Si los realiza en vertical, pero de arriba a abajo quiere decir en el sentido contrario al sol.

El ángulo que forme con la colmena será el ángulo formado por las flores  y el sol.. (Observa el dibujo)

Además la abeja trae consigo el olor de la flor descubierta y de esta forma informa a las demás de la clase de azúcar que encontró.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PROBLEMAS DE SUPERVIVENCIA

 

Para producir miel y cera, las abejas deben pasar todo el tiempo que están fuera de la colmena entre flores. Sus cuerpos delicados se ven sometidos a las embestidas del viento durante el mal tiempo, por lo que deben generar suficiente calor para no congelarse cuando desciende la temperatura. Durante el verano, las obreras deben almacenar la comida necesaria para todo el invierno. Un abeja sólo puede sobrevivir un día sin comer.

Enfermedades

 

 

Las abejas melíferas también padecen el ataque de varias enfermedades y parásitos. Un protozoo parásito y un virus, que producen parálisis, matan a las abejas adultas. El piojo adulto de la abeja se aferra al cuerpo de ésta. En algunos países, hay un ácaro que vive en las tráqueas torácicas de las abejas adultas y produce graves pérdidas en las colonias de abejas melíferas.

Otro ácaro, detectado inicialmente en Asia, pero hoy muy distribuido por todo el mundo, ataca tanto a los adultos como a las larvas y, aunque las últimas logren sobrevivir, pueden crecer con malformaciones. Están en estudio varios métodos de control.

Abeja afectada por la varroa

  Enemigos naturales y químicos

 

Las abejas son presa de muchos insectos y aves. En Asturias el oso es uno de los enemigos de las abejas.

Se han convertido también en víctimas de los insecticidas empleados para proteger las cosechas de los insectos destructivos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VALOR ECONÓMICO

 

 

La abeja melífera tiene una gran importancia económica pues es uno de los principales insectos polinizadores de los cultivos.

La importancia de la abeja melífera para la agricultura en los países desarrollados queda ilustrada por el hecho de que la mayoría de los principales cultivos requieren que sus flores sean visitadas por insectos para su polinización. Entre las cosechas que dependen de la polinización por insectos o que su producción es mayor cuando abundan las abejas en época de floración, están los frutos (almendra, manzana, albaricoque o chabacano, aguacate, mora, arándano, cereza, pepino, zarzamora, grosella, uva, mango, melón, melocotón o durazno, nectarina o prisco, pera, caqui, ciruela, frambuesa, fresa y sandía) y las cosechas de semillero (por ejemplo, alfalfa, espárrago, brécol o brócoli, coles de Bruselas, repollo o col, zanahoria, trébol, algodón, pepino, cebolla, rábano, calabaza, trébol de olor y nabo).